martes, 7 de febrero de 2017

MAN RAY - OBJETO INDESTRUCTIBLE - LAURA REYES



La fotografía muestra la imagen de un antiguo y algo deteriorado metrónomo de madera y metal,  a cuya aguja se le ha añadido la fotografía analógica en blanco y negro de un ojo aparentemente femenino.

Esta obra del artista estadounidense Man Ray fue concebida según los ideales del Dadaísmo, iniciado por Marcel Duchamp empleando la técnica del “ready made”, por la cual el objeto cotidiano se descontextualiza y se eleva al rango de obra artística.

Aunque sin llegar al radicalismo de Duchamp en su obra “Fuente”,  comparte ese mismo concepto en Objeto Indestructible, el artista realiza una metáfora que bien puede deberse a su propia experiencia sentimental.

Esta obra en concreto parece pertenecer a una última etapa de evolución de la idea del artista sobre el mismo concepto. Man Ray realiza una obra con características casi idénticas en 1923 con un metrónomo de 26cm de altura y con una fotografía de un ojo femenino anónimo, a la cual titula Objeto para ser destruido  con la idea destructiva e hipnotizante del amor y el paso del tiempo. Años más tarde su amante Lee Miller lo abandona y en 1932 reinterpreta su obra para llevarla al campo del desamor y el dolor que este provoca sustituyendo el ojo anónimo por el de ella, como si quisiera atraer a su ámbito personal una obra realizada anteriormente de forma genérica y universal pero a la que dota de unas “instrucciones de uso” para el espectador en las que refleja la rabia: colocar la fotografía del ojo de la persona a la que se ha amado en la aguja del metrónomo, observarlo hasta que  resulte insoportable para finalmente proceder a destruirlo con un martillo, de un solo golpe.
A esta obra la titula Objeto de destrucción. Estas “reglas del  juego” fueron tomadas al pie de la letra por unos estudiantes que visitaron su obra en París y la destruyeron.  En vista de este suceso Man Ray reconstruye 100 réplicas de su obra, en una especie de intento de divulgación y reproducción en masa de la misma para restar su valor económico y sumar su valor simbólico e irónico pues las denominó: “Objetos Indestructibles”.

Con todas estas características evolutivas y de realización de la obra resultante, encaja a la perfección con el movimiento vanguardista en el que se incluye.

Pero la disciplina artística que principalmente hizo a Man Ray un icono a caballo entre el Dadaísmo y el surrealismo fue la fotografía, mediante la cual también lograba transmitir el absurdo de las convenciones rechazadas por los dadaístas, plasmando con imágenes en la realidad alguna metáforas poéticas, tal como hizo Salvador Dalí en sus Labios de rubí. Con esta idea Man Ray realiza hermosas solarizaciones y rayogramas como El violín de Ingres o Lágrimas de vidrio e inquietantes fotografías como Regalo donde se muestra una plancha cuya superficie es turbada por una fila de clavos afilados.

Para los dadaístas la obra deja de ser algo sublime y objeto de culto que es admirado y valorado por su dificultad de realización, si no que la obra de arte lo es en sí porque así lo ha decidido el artista o el espectador.

Eran revolucionarios que reaccionaban contra los convencionalismos burlándose de ellos por lo que practicaban lo que ellos denominaban anti arte  que podría traducirse en la realización de obras llenas de absurdo y meras provocaciones que incitaran al escándalo, lo que se reflejó perfectamente en el “ready made”.

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